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Soy profesor universitario. Trabajo por el desarrollo de Cabañas, un departamento de El Salvador, muy bello, pero también donde hay mucha pobreza, especialmente en lo educativo y cultural. Soy planificador educativo y trabajé por muchos años como director y coordinador de proyectos sociales. Me considero una persona con una visión amplia que trata de valorar lo positivo de cada quien.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Se nos va Febrero entre la frescura y el calor



NUESTROS CLAVELES NARANJA



















ELECCIONES Y UN NUEVO PRESIDENTE EN EL SALVADOR
El resultado electoral del tres de febrero en curso, fue de sorpresa para personas que como yo, pensábamos que las encuestas no reflejaban lo que ocurriría el día de la elección presidencial. Pero nos equivocamos de plano y el gane de Nayib Bukele fue contundente.
La población salvadoreña que fue a votar le dio un apoyo tremendo al candidato de Nuevas Ideas, mostrando de esa manera su repudio a los partidos tradicionales, ARENA  y FMLN.
Si buscamos las causas mediatas de la derrota electoral se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que el factor “corrupción”, demostrado por la Fiscalía General de la República con dos presidentes condenados y uno exiliado en Nicaragua sobre el que pesan cargos millonarios, fueron el detonante para que los votantes castigaran en forma inmisericorde a los dos partidos que gobernaron en los decenios pasados.
El gane de Nayib, cuyo vehículo para participar en las elecciones fue el partido GANA, es algo inédito en la historia de El Salvador. Y aunque ese partido era considerado como deficiente por muchos, por sus prácticas corruptas; no fue obstáculo para que la gente le diera su apoyo arrollador al candidato ganador.
Como lo he sostenido en otras ocasiones, el pueblo salvadoreño tiene un olfato especial y actúa con sabiduría a la hora de votar. Y aunque según el Tribunal Supremo Electoral, sólo votó el 51.88 % de la población inscrita en el padrón electoral, el resultado final es inobjetable.
Los datos muestran que GANA obtuvo el 53.10 %; ARENA y sus aliados un 31.72%, FMLN el 14.41% y VAMOS 0.77%. En término de votos, los  resultados fueron: GANA: 1,434,856; COALICIÓN: 857,084; FMLN: 389,289; y VAMOS: 20,763.
Como lo pidió en repetidas ocasiones el candidato Bukele, la victoria se obtuvo en una primera vuelta, evitando más gastos para ir a una segunda ronda.
Sin embargo, la historia apenas comienza para el nuevo gobierno. Dependerá del nuevo Presidente, que la situación ya bastante crítica en el país, por la falta de confianza en la Administración Pública por buena parte de la población, se agrave o encuentre visos de estabilidad.
Presiento que el estilo de gobernar de Nayib, será muy parecido al del Presidente de Los Estados Unidos. Y me da la impresión que ambos gobernantes tienen algunas cosas en común, guardando las debidas distancias, como las siguientes: Ambos provienen de la élite económica en sus respectivos países y pareciera que son muy dados a la confrontación; tienen a los partidos tradicionales como férreos opositores y la mitad de la población les observa con cautela; utilizan el Twitter como su principal aliado para expresarse y tirar dardos al contrincante; son temperamentales y pueden tomar decisiones un tanto audaces y poco consensuadas; tienen situaciones pendientes que pueden llegar hasta los tribunales de justicia, pero que mientras gocen de fuero y tengan apoyo popular, difícilmente prosperarán.
Contrario al Presidente de los Estados Unidos, Nayib tiene un voto mayoritario y unos seguidores que parecen incondicionales; lo que le da una gran ventaja y le puede transformar en un Presidente que sin un partido fuerte, puede lograr la adhesión de la opinión pública hasta que el pueblo se le rebele, si llega a cometer demasiados errores en la conducción de la política desde el Órgano Ejecutivo.
En otras palabras, El Salvador vive el efecto de un fenómeno político sobre el que hay más expectativas que muchas esperanzas. Pero todo depende del cristal con el que se mire el futuro. Será responsabilidad del nuevo Presidente, mantener o perder el gran apoyo que le ha brindado la población votante.

Lo mejor para el país, es que al nuevo Presidente electo le vaya bien en su gestión gubernamental. 









OCURRENCIAS DEL MES

1. Ser salvadoreño hace muchos años, era tener un palo de mango muy alto cerca de la casa y tirarle piedras a los frutos con la mano o con la hondilla; pegarle al mango más madurito y de paso haciendo cariola ver venir a otro listo para comer.
2. Un periodista le preguntó al Presidente actual si iría a ver El Lago de los Cisnes (ante le próxima presentación de la obra en el Teatro Presidente). El Presidente respondió con aires de nacionalismo: -Yo prefiero ver Apulo, porque es lo nuestro.
3. Como resultado de las elecciones, a GANA, dirigido por personas que se han hecho millonarios a costa de la política, le basta la deuda política que suma más de siete millones y medio de dólares, según declaraciones de sus dirigentes. Después ya vendrán otras oportunidades para dar sus votos en la Asamblea Legislativa. ¿O nos equivocamos?
4. Algunos diputados del PCN ya comenzaron a bailarle el agua al Presidente ganador. Ellos fueron expertos en eso durante los mejores años en que gobernó ARENA.
5. El Partido Lets´go (Vamos) por el número de votos alcanzado, parece que se irá para siempre.
6. ¿Y en la frase “devuelvan lo robado” estará incluido “devuelvan lo malversado”? Si no, me parece que debiera incluirse.
7. Una vez que el nuevo Presidente ha ganado las elecciones, ¿será que los juicios pendientes en su contra se realizarán con normalidad, o pronto se le declarará sobreseído? Parece que ya un juez ha dicho que sigue siendo un ciudadano corriente hasta que tome posesión, el primero de junio. Entonces, la solución más fácil tal vez sea que se retrase el juicio.
8. El Presidente electo propuso que la deuda política de los partidos debiera destinarse al Hospital Rosales. ¿Y esa idea se concretizará con lo que obtuvo el partido de la golondrina en estas elecciones? Si no, se estaba hablando de más.
9. Dicen que dejan un máximo de cuatro meses después de electo el presidente y que tome posesión, para que los que no votaron por él tengan tiempo de asimilar que será el presidente de todos los salvadoreños.
10. En la nueva coyuntura política la Twittiada será la forma más utilizada para gobernar. Así lo hace el Presidente del Norte y le ha dado buenos resultados.
11. ¿Y qué decir de los partidos perdedores? Pues que sus dirigentes deben de tirar la toalla, todos. Así es el mundillo de la política. Si no, con seguridad les esperan nuevos reveses.
12. Revisando el edificio de la Asamblea, un trabajador se asomó por el cielo falso en dirección del Salón Azul. Aquel hombre, ignorando que había plenaria pidió a gritos una cuerda. Todas las diputadas se vieron entre sí y señalaron a una señora ubicada entre el público.
13. Después de todo lo vivido. No sé si Nayib llegará a ser el mejor presidente de los últimos treinta años; pero no creo que llegue a ser el peor de todos.
14. Nayib sabe que la Asamblea es como un panal. A la primera pedrada se alborota y hasta se vienen algunas avispas encima. Eso sucedió con sus declaraciones sobre la construcción del nuevo edificio para aquel Órgano de Estado.
15. Los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía han salido rociados por la denuncia anticipada al TLC con Taiwán. ¿Qué  tal si respondieran de sus bolsillos a los afectados por tomar decisiones con el hígado y en forma muy ideológica?. Vea un siguiente capítulo, en las próximas plenarias.
16. La ideología es un tipo de lentes graduados por nuestro pensamiento que no nos permite ver más allá de los límites que nosotros mismos hemos definido. Sin embargo, como en la vida normal, de vez en cuando conviene hacerles un ajuste para ver e interpretar adecuadamente la realidad.