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Soy profesor universitario. Trabajo por el desarrollo de Cabañas, un departamento de El Salvador, muy bello, pero también donde hay mucha pobreza, especialmente en lo educativo y cultural. Soy planificador educativo y trabajé por muchos años como director y coordinador de proyectos sociales. Me considero una persona con una visión amplia que trata de valorar lo positivo de cada quien.

sábado, 29 de junio de 2019

SE NO VA UN JUNIO CON POCA LLUVIA





NUESTROS LIRIOS CASI SILVESTRES
















APRECIACIÓN CRÍTICA DE LA POLÍTICA SALVADOREÑA EN LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS. RECOPILACIÓN DE ESCRITOS DE RAMIRO VELASCO. Primera Parte
El período para  la gestión del Presidente y Vice Presidente en  El Salvador  es de cinco años. Y qué bueno que sea así, pues la historia reciente ha demostrado que los gobernantes, quizás sin excepción desde los años noventa para acá, se han aprovechado de los recursos del estado para su beneficio personal y el de sus allegados.
Y el mejor argumento para afirmar lo anterior, es que dos ex Presidentes fueron enjuiciados por delitos de corrupción en los dos años recientes; de los cuales uno,  Antonio Saca, fue condenado a diez años de prisión; el otro, Francisco Flores, murió antes de recibir una condena; y  el tercero, Mauricio Funes, prófugo de la justicia,  está en proceso de juicio acusado de peculado, lavado de dinero y activos, encubrimiento y otros delitos.
Con el gane a la Presidencia por parte del Señor Nayib Bukele, en marzo de 2019, y con apenas treinta días de su nuevo gobierno, una nueva coyuntura política se presenta y nuevas esperanzas surgen en la ciudadanía salvadoreña.
El slogan de Bukele contra la corrupción, tanto en campaña como al asumir el gobierno, de que “El dinero alcanza cuando nadie roba”, es contundente. Y en este primer mes de gestión su actuación y sus denuncias, parecen ir claramente por el camino de lucha frontal contra la corrupción.
Sin embargo, después de tantos años en que los gobernantes han prometido en período de campaña, pero han sacado las unas durante su gestión, la credibilidad será real hasta cuando pasen los meses y los años de  gobierno y con hechos, se siga persiguiendo ese flagelo llamado corrupción que es uno de los causantes de que el Estado no disponga de suficientes recursos para prestar los servicios destinados al bienestar de la población.
La problemática de la política salvadoreña, se ha venido agudizando desde hace muchos años.  En lo personal he sido crítico desde el año 2001, de las inadecuadas actuaciones de los políticos,  tanto en los programas de radio en mi Departamento de Cabañas; pero también en diversos escritos de este blog, desde el año 2006.
Sólo a manera de ejemplo, les dejo párrafos de mi denuncia permanente contra la mala praxis política y la corrupción en El Salvador.



- Esto escribí el 1 de octubre de 2008, en mi blog:
“Nuestro ambiente salvadoreño respira política o mejor dicho política electoral, de una manera intensiva, desde el 21 de marzo de 2004, cuando se dieron los resultados oficiales de la última contienda por la Presidencia de la República. Mientras la gran mayoría de población se rebusca para asegurar la tortilla de cada día, y dedica su tiempo a sudar la gota, nuestros políticos “profesionales” (les llamo así porque han hecho de ella, su modus vivendi), tienen todo el tiempo del mundo para empujar a sus maquinarias electorales.
Para ellos, es lo mismo trabajar para el partido, en días de asueto, como en las jornadas en que se desempeñan en un cargo público, contratados con fondos del erario nacional.
El mismo Presidente de la República que debía dedicar el cien por ciento a la tarea de gobernar, le dedicó buena parte de su tiempo a su propio partido, por cerca de cuatro años como su principal dirigente.
Yo expresé en algún programa de radio que cuando el Presidente actuaba como dirigente del Partido, no era el Presidente de la República, sino un arenero más, y por lo tanto para mí en esa situación, era eso y nada más.
Tan apegados están ellos, sus compadres y sus allegados a vivir de la política o mejor dicho del poder político, que un posible cambio, lo consideran algo traumático. Pero del otro lado, en la oposición, sucede lo mismo. Diversos partidos han venido gobernando cantidad de municipios, y allí los cheros, familiares y allegados tienen y han tenido empleos y prebendas.
Para ellos también, vivir de la política es muy rentable. “ 

El 26 de julio de 2009, escribí en el mismo blog: “Volviendo a mi situación anímica, puedo decir que después de una campaña de casi dos años quedé hastiado, harto, fastidiado… o como dicen nuestras viejitas, empachado de tanta propaganda, de tanta media verdad y media mentira, de tanta sinvergüenzada de los politiqueros…
Lo que sostuve en mis artículos y comentarios radiales sobre un gobierno nefasto y populista como el anterior, lo demuestran los diferentes informes de las nuevas autoridades que revelan cómo encontraron los ministerios y entidades autónomas. El gobierno anterior vació las arcas del Estado. Mucho del dinero logrado con artimañas para contratos a escribidores en medios de derecha y cobro de dinero en plazas fantasmas, se utilizó en la millonaria campaña arenera.
Volviendo a mi fastidio, me da pena que el pueblo sea víctima de tanto aprovechado(a) que metido en un partido político cambia de un puesto a otro. De alcalde o alcaldesa a diputado(a), de diputado(a) a ministro(a), de ministro a magistrado(a), etc, etc. Y esto es aplicable también al Partido FMLN.
Al final, todos esos y esas “líderes” terminan tan adinerados (as) como los ricos de la burguesía o de la clase dominante que muchos catalogan como el peor enemigo a vencer. Pero no sólo eso, terminan al final en el cementerio de los ilustres y en las páginas de la historia escritas por los mismos comparsas.
¿Y los luchadores sociales que no pertenecen a un partido?. Para esos no hay espacio, aunque tengan mucha capacidad, instrucción, credibilidad y honradez notoria, como dice la Constitución de la República.
Esto no lo digo, porque en mi caso no me hayan ofrecido algún hueso. Lo expreso, porque para tener un cargo público en este país se necesita vestirse con la camiseta de los partidos o movimientos políticos. Y así vemos en cargos importantes, a personas que comparadas con otras, tienen poca formación y capacidad, pero les sobra el apoyo partidario. Como si la cosa pública fuera propiedad de los partidos o movimientos políticos.
¿Y qué pasa con el pueblo llano, que se faja en el duro trabajo diario, con el que se llenan las plazas en los mítines y que sirve de boca de cañón en las revueltas?. A ese, le seguirán dando bombones de consigna, canciones de protesta por la radio y banderitas de colores vivos para que vote en las próximas elecciones.
Como yo apoyé de alguna manera al Presidente Funes en la campaña, tanto en mis comentarios de radio, como en mis escritos y exposiciones en otros ámbitos, algunas personas me han preguntado: ¿Y Ud. qué cargo va a pedir? Como si uno, al tomar posición lo hiciera porque quiere conseguir un “hueso”… Sin embargo, esa es la pauta que nuestros políticos tradicionales han impuesto en la práctica.
Hay razón para que mucha gente vea la política como algo sucio o como lo dijimos acá en este blog, como algo chuco.
Ahora le toca a la Administración Funes, a su equipo de Gobierno y a los del FMLN, demostrar que ellos tratarán de actuar un poquito menos peor o “menos pior” como dice nuestra gente, que los que estuvieron al frente del país por veinte años.”

Y el 1 de febrero de 2010, publiqué el Artículo “¿Qué le pasa al Frente?”, en el que escribí: “Diríase que algunos dirigentes del Frente se sienten envalentonados y en cuanta oportunidad tienen, hacen declaraciones a veces traídas de los cabellos. Hablan de temas que parecen hasta un tanto incoherentes, sin mayor elaboración y que sirven más para crear anticuerpos en la oposición y en la sociedad, de manera innecesaria.
Amenazan con implantar la revolución, pero todo se queda “en arranques de buey tuzero”, como decía mi amigo Enrique Sánchez. (Ustedes sabrán que los bueyes, después de comer mucha tuza, si ven una vaca intentan, pero no pueden).
Da la impresión que no encuentran otra forma de estar en la agenda pública o mejor dicho en la palestra publicitaria. O será que quieren tirar algunas cortinas de humo para que no les exijamos sobre el cumplimiento de algunas ofertas que hicieron en la campaña electoral, de las que no se pueden zafar, pues aunque digan que el Gobierno es de Mauricio Funes y no propiamente del FMLN, ambos firmaron un acuerdo partidario y en la campaña dijeron que eran una sola cosa.
Volviendo a las declaraciones, me parece que han salido a relucir varias “reflexiones” como algunos de ellos las llaman para no comprometerse,  pues bien saben que no las pueden llevar a cabo y que no tienen ninguna relevancia en este momento.
Qué poca creatividad se les ve a varios de esos dirigentes que creen que pueden fácilmente darle “atol con el dedo” al pueblo llano, del que olvidan que ya ha “avivado” mucho.
Debo aclarar que espero no ser tildado de derecha o asociado a algún partido político de derecha, como se les suele ubicar a los que señalan alguna deficiencia a ese partido.
Critiqué duramente al partido ARENA en el pasado y ahora expreso mi opinión, como ciudadano independiente, que ejerce su derecho a expresarse de manera libre; sin escudarme en un color político determinado. Además, espero que se interprete mi comentario como una crítica constructiva, aunque no por ello menos picosa.
Comencemos con lo dicho por el Señor Vicepresidente (Salvador Sánchez Cerén), en unas primeras declaraciones el 25 de junio, cuando se refirió a reformas al Plan de Educación 2021, señalando textualmente: “Hay programas que no tienen coherencia, vamos a tratar de darles coherencia”.
Un mes después el 24 de julio de 2009, mencionó que se eliminaría el Programa EDUCO. "Ese programa ya no tiene razón de ser" dijo. Sin embargo, a finales de agosto, a raíz de la presión pública cambió su discurso, mencionando que se entraría a un debate para su continuidad; y poco después, declaró que sólo sería objeto de algunas readecuaciones. Tales readecuaciones, al final han tenido que ver tal vez con el tipo de contratación de los docentes en ese programa.
El 20 de noviembre, el Vicepresidente habló abiertamente de la reforma educativa que estaría planteada en el documento "Transformación de la Educación. Programa Social Educativo 2009-2014, “Vamos a la Escuela".  
En el mismo noviembre, el Vicepresidente se comprometió en Venezuela, a impulsar el Socialismo del siglo XXI y mencionó que se estaba “analizando” la integración del país al ALBA, según informó la Agencia Cubana de Noticias (AIN).
Sobre tales declaraciones tuvo que salir al paso el Presidente de la República para desmentir lo afirmado, señalando: “Que quede claro. Ni este Presidente de la República, ni mi gobierno está analizando la incorporación de El Salvador al ALBA” "Este gobierno le apuesta a la integración Centroamericana, no a cualquier otro tipo de agrupamiento por razones ideológicas,  de manera que no lo haremos”, reiteró Funes.
Durante su estadía en Cuba a principios de diciembre, de nuevo el Vicepresidente expresó como interés del país, adoptar el método cubano de alfabetización "Yo sí puedo". Pero tan sólo horas después, el Presidente Funes deslegitimó el plan de reforma educativa y aseguró que Sánchez Cerén no iba a Cuba a traer ningún modelo cubano.
Aseguró además el Vicepresidente, “que se evalúa la implementación de un sistema de medicina similar al que se tiene en la isla del Caribe”, según informó en su página web, la Agencia Informativa Latinoamericana, Prensa Latina. La Ministra de Salud se encargó de desmentir inmediatamente tales declaraciones.
Y en enero, al conmemorar el 18.º aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, el Vicepresidente señaló que hay artículos pétreos de la Constitución de la República que son una “aberración” y merecen revisión.
Estas declaraciones levantaron gran polvareda a nivel nacional y no es para menos, pues cambiar artículos fundamentales del sistema no es cosa sencilla y en todo caso, requerirían un amplio consenso nacional y por supuesto del sistema político que no son posibles en este momento.
Mis comentarios:
Hablar de reforma educativa a la ligera es una irresponsabilidad. Debe decirse que no se pueden estar haciendo reformas de algo tan fundamental como la educación, cada cinco años; pues lo que está al fondo, es la niñez y juventud salvadoreña. Antes de descartar lo existente, debe hacerse una evaluación seria, amplia y con la participación de todos los sectores involucrados. Sobre esto, tuve la oportunidad de vivir muy cerca el desarrollo de la Reforma de 1968 y participé de manera activa en la implementación de la reforma de los años 90 y entendí que se trata de procesos que no son cinco de yuca. (En otra oportunidad me referiré a proyectos como la entrega de materiales educativos, de uniformes y zapatos que están llevando a cabo en este momento en los centros escolares, a nivel nacional).
Sobre el socialismo del Siglo XXI, considero que el FMLN  cae en el mismo error del que ha acusado a los seguidores del neoliberalismo, al querer importar modelos cuyo diseño y propósitos responden también a intereses externos. En mi humilde opinión, si quieren ir tan lejos, ¿por qué no plantean un socialismo criollo al estilo salvadoreño, con la fundamentación teórica y práctica, requeridas  y el debate público correspondiente?
En cuanto a las reformas a los artículos pétreos de la constitución, el Frente sabe que no disponen de la correlación necesaria en la Asamblea. Por otra parte, no hace ni un año que insistieron abiertamente en la campaña electoral  que su marco de actuación sería la actual Constitución de la República, que además han jurado cumplir y hacer cumplir.
Todas esas declaraciones no vienen a ser más que salvas tiradas al aire, que no hieren, pero que molestan la inteligencia de los salvadoreños; cuando afrontamos problemas tan serios como la delincuencia que ha llegado a niveles intolerables y el alto costo de la vida que se ha disparado por las nubes”.

El 13 de junio de  2011, escribí en mi blog: “UN GOBIERNO IGUAL A LOS OTROS  EN EL USO DE LOS RECURSOS Y EN ALGUNAS DECISIONES.
Se dice que las comparaciones son odiosas, pero en política resultan muy convenientes, especialmente cuando en la campaña presidencial se nos vendió hasta la saciedad, el spot del cambio.
Debo decir que yo fui de los que apoyé un posible gobierno de Mauricio Funes, por lo que con mayor razón debo decir lo que ahora no me parece bien.
Y digo que el actual es un gobierno igual a los anteriores, pues los cambios, a no ser por las personas nombradas en los cargos de primera línea, son escasos en temas fundamentales como el que nos ocupa.
Por ejemplo, una de las acusaciones fuertes del candidato presidencial Mauricio Funes en la campaña, fue el gasto excesivo del gobierno anterior en publicidad; pero a mí me parece que lo mismo sucede con el gobierno actual. Con el agravante, que la situación de crisis económica se ha empeorado y que los recursos del estado son cada vez más escasos.
Otro tema importante, es el elevado nivel de endeudamiento externo en que se ha sumido al estado, que ya sobrepasa el 54% del PIB; cuando el FMLN, actual partido de gobierno, se opuso en años pasados a aprobar préstamos, señalando que llegar al 40% del PIB era muy peligroso.
Un ejemplo ilustrativo de lo anterior, es el caso del BID  que aprobó en el año dos mil diez,  19 operaciones por un monto cercano a los 500 millones de dólares; y para el dos mil once, espera aprobar siete préstamos por un monto aproximado de 300 millones, según lo expresó la gerente de dicho banco para Centroamérica, en febrero pasado. Es decir, que la situación es mucho más seria en cuanto al endeudamiento que en el pasado.  
Otro tema que para mí es tremendamente importante y que no tiene visos de corrección, son los desmedidos gastos no esenciales que debieran ser corregidos al menos como muestra de que algo se hace en materia de austeridad, cuando las finanzas del estado son tan críticas. Es el caso de la gran cantidad de esquelas mortuorias en los periódicos, cuando fallecen familiares cercanos de altos funcionarios públicos y de empleados de segundo y hasta de tercer nivel. Cada esquela no cuesta menos de unos quinientos dólares. Y esto ocurre en toda la Administración Pública. En este caso, si tanta es la consternación por la persona fallecida, tales esquelas debieran pagarse con los fondos propios de los firmantes y no con las contribuciones de todos los salvadoreños que pagamos los impuestos. Y esto se pudiera corregir con sólo una circular del Ministerio de Hacienda en la que se indique que tales gastos no son elegibles de pago en ninguna circunstancia.
Lo mismo se puede decir, de los innumerables viajes de funcionarios,  comenzando por el Presidente de la República que se acompaña de comitivas excesivas y muchas veces innecesarias y que seguramente engrosan los gastos de la partidas medio secretas de Casa Presidencial.
Como en mi caso, me tocó viajar algunas veces en misión oficial, cuando ostenté cargos de director o de jefe de departamento en el Estado, debo aclarar que lo hice, con cargo a fondos de organismos internacionales que pagaron mis viajes y viáticos y que yo recuerde, nunca viajé con cargo a partidas de fondos del gobierno. Es más, debo señalar que en la mayor parte del conflicto bélico, el Gobierno del Presidente Duarte prohibió toda salida al exterior que implicara gastos con cargo a los fondos del gobierno y que no fuera de estricta necesidad.
Otro caso interesante es lo que ocurre en el Ramo de Relaciones Exteriores. Cuando se debieran priorizar los gastos del servicio exterior, se tiene la impresión que se han abierto nuevas representaciones diplomáticas en nuevos países con nombramiento de nuevos funcionarios y creación de oficinas, sin que probablemente se haya hecho un estudio a profundidad de los beneficios de lo que ello implica en gastos para el erario nacional. En este sentido, debo recordar que hasta países desarrollados utilizan el mecanismo de las representaciones concurrentes (los diplomáticos residen en un país  de la región en el que tienen representación y son acreditados ante uno o más estados) y por qué no debiera hacerse en el caso de un país pobre como el nuestro. También existe la modalidad de misiones diplomáticas conjuntas en las que dos  o más estados acreditantes abren una embajada en el mismo país receptor y comparten las mismas instalaciones para ahorrar recursos. Esta sería una modalidad adecuada para países centroamericanos como se ha señalado tantas veces, pero que no se lleva a la práctica.
Siempre en el campo de la política exterior, sabemos que normalmente se pagan cuotas de membrecía y una serie de contribuciones a organismos internacionales que en algunos casos, muy poco aportan a los intereses nacionales. Sobre este tema debo mencionar que en el año 1985, la Dirección que yo dirigía en el antiguo MIPLAN hizo un estudio de costo beneficio de pagos a organismos internacionales y en muchos casos se comprobó que se hacían pagos con cargo al erario nacional mucho mayores que los beneficios que se recibía de los mismos. Este tipo de estudios puede llevar a decisiones, si no de alejarse de tales organismos,  al menos de pedir moratorias en los pagos de membrecía o de obtener mayores aportes de cooperación internacional.
Por otra parte, es muy prestigioso para el país ser sede de reuniones de organismos internacionales, pero tales eventos cuestan un ojo de la cara y los resultados aparte de las excelentes declaraciones son de escaso beneficio para el país.
Lo que quiero indicar, es que debe estimarse la capacidad real del erario nacional para comprometer fondos sólo por mantener la tradición y una mal entendida solidaridad internacional de un país clasificado como de renta media,  pero que en la práctica es de renta baja, dada la baja disponibilidad de recursos financieros estatales.
Para terminar sólo quisiera señalar un poco fuera de tema, otra característica del gobierno actual y que se acaba de demostrar al cumplirse el segundo aniversario, y es el uso de la famosa “rueda de caballitos” en el nombramiento de los mismos funcionarios de una cartera a otra del estado; lo que demuestra que en algunos casos, los nombramientos no se hacen por la idoneidad de las personas, sino más bien para mantener a las mismas personas en importantes puestos del gabinete de gobierno.
Y otro hecho importante que debiera ser corregido, es que personas extranjeras sean nombradas en puestos de primer nivel, cuando bien podrían fungir como asesores. Este dato pareciera indicar cierto menosprecio por los nacionales que pueden tener similares o mejores capacidades para desempeñar tales cargos.
Como reflexión final, quisiera señalar que de no aplicar los correctivos necesarios sobre el uso de los recursos y las medidas de austeridad que se hacen urgentes, este gobierno dejará al próximo, con serias lagunas financieras en el erario público, como sucedió hace dos años”

Para no  cansarles, por hoy no les transcribo más partes de mis escritos que sería largo colocar, desde el año 2012 al 2019. Pero lo haré en una próxima entrega.

A manera de Conclusión termino señalando que:
Que el país parece vivir una situación alentadora, con la llegada del nuevo gobierno en este año 2019. Ojalá que en este quinquenio se vea la diferencia entre la presente Administración y las anteriores. De ser así, el pueblo salvadoreño lo agradecerá y los actuales gobernantes pasarán a la historia, como artífices de un cambio necesario y urgente en la gestión del aparato estatal.