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Soy profesor universitario. Trabajo por el desarrollo de Cabañas, un departamento de El Salvador, muy bello, pero también donde hay mucha pobreza, especialmente en lo educativo y cultural. Soy planificador educativo y trabajé por muchos años como director y coordinador de proyectos sociales. Me considero una persona con una visión amplia que trata de valorar lo positivo de cada quien.

lunes, 24 de mayo de 2021

MAYO, MES DE FLORES, DE LLUVIAS Y DE RECUERDOS

 

ALGUNOS VOLCANES DE EL SALVADOR
















REFORMAS DE LA EDUCACIÓN EN EL SALVADOR  (Ramiro Velasco) [i]

 

INTRODUCCIÓN

En este artículo se hace apenas una reseña de las reformas de la educación en El Salvador desde la Colonia hasta mediados del siglo XX. Se da mayor énfasis a la Reforma de 1968 y a las reformas y cambios introducidos en los años ochenta y noventa, períodos en los que de alguna manera, el autor participó o constató personalmente dichos procesos.

PEQUEÑO MARCO CONCEPTUAL

Desde mi punto de vista, el tema “ reforma educativa” en los tiempos modernos se considera, un proceso mediante el cual se establecen objetivos y medidas de mejora que persiguen mayor eficiencia, relevancia y  cobertura del sistema y de los servicios educativos para el logro de una formación y aprendizaje de los estudiantes de mayor calidad y pertinencia.

La reforma por supuesto, debe considerar el tema de los recursos financieros, humanos, de infraestructura, de equipamiento y de diversa índole con que se deberá contar para llevar a cabo los cambios introducidos.

Las reformas son diseñadas e implantadas por los gobiernos que en los diversos países tienen la facultad para establecer políticas y estrategias educativas para la totalidad de la población, tanto para el sector público como privado.

La reforma, además implica voluntad política por parte del Gobierno, para llevar a cabo las transformaciones implantadas. Y como siempre habrá resistencia al cambio, en determinado momento, se requerirá de medidas un tanto coercitivas  de las autoridades correspondientes, para hacer efectivos los cambios introducidos.

Existen ejes transversales que no deben dejarse de lado en una reforma educativa, como son una mayor o menor centralización, desconcentración o descentralización de la educación., lo que tiene que ver con una mayor o menor participación del gobierno central, de entes desconcentrados o descentralizados del estado o privados, según la organización política de cada país.

Así para el caso salvadoreño, se aprecia, que desde la Colonia hasta 1940, la educación estuvo bastante descentralizada, pues aunque desde el gobierno central se dictaban las políticas educativas, para la dotación de recursos y entrega de los servicios, hubo participación directa de las municipalidades y de otros entes privados como la iglesia y asociaciones o personas jurídicas.

Sin embargo, de 1940 a 1981, los procesos fueron de mayor centralización de las políticas y administración por parte del estado; y en los años de 1980 y 1990  y siguientes, de una centralización en las políticas y una mayor desconcentración en la administración y entrega de los servicios a nivel estatal y elevada participación del sector privado especialmente en la Educación Parvularia, Media y superior.

LA EDUCACIÓN EN EL PERÍODO COLONIAL

Como lo expone Chávez, Joaquín Mauricio, en su documento “Los Municipios en la historia de la educación en El Salvador”, Op cit, durante la Colonia, no hubo mayor interés del gobierno español en desarrollar la educación en los territorios de la Capitanía General de Guatemala, entre los que se encontraban la Intendencia de San Salvador.

El autor sigue señalando que la enseñanza en los sectores más ricos se realizaba en el seno de la familia y en algunos casos se continuaba en colegios de Guatemala o en la Universidad de San Carlos. Pero también la Iglesia católica tenía algunas escuelas en las que se enseñaba lectura escritura y algo de números.

Es a finales del siglo XVIII (1778) cundo aparece un dictamen de la Audiencia, que establecía  que los maestros debían ser pagados con fondos de la comunidad. Para 1779 y 1800, ya existe evidencia de que el pago de los maestros se hacía a través de las alcaldías en localidades de San Salvador y Sonsonate.

LA EDUCACIÓN EN EL PERÍODO POST INDEPENDENCIA

Para 1827, las pocas escuelas eran administradas y financiadas por las municipalidades.

Para 1832, el gobierno central  asume la responsabilidad de dictar políticas y supervisar el sistema educativo, pero las municipalidades son responsables del financiamiento y del nombramiento de los maestros. Y los gobernadores supervisan las actividades educativas.

Las municipalidades disponían de un impuesto denominado “Tajo” que consistía en gravar el consumo de carne para financiar la educación. También existían otros arbitrios para financiar las escuelas, hospitales y acueductos.

En 1861, Gerardo Barrios decreta el Reglamento de Escuelas Primarias en el que se indica que las poblaciones menores de 500 habitantes costearían el sostenimiento de las escuelas. Y prohíbe la participación de la comunidad en actividades educativas. Y se establecen organismos de supervisión como el Consejo de Instrucción Pública, Juntas Departamentales y Alcaldes municipales que perdurarían hasta 1950.

Con el auge de las exportaciones a partir de 1880, el gobierno central  al disponer de muchos más ingresos, asume una mayor participación en el financiamiento educativo (Más del 80%) y por lo tanto, un mayor control de la educación, aunque las municipalidades seguían siendo responsables de las escuelas.

En el gobierno del General Francisco Menéndez (1887-1891) se abolió el Método Lancasteriano de enseñanza y se introdujo el de Pestalozzi y se establecen las escuelas de 6 grados.

LA EDUCACIÓN HASTA MEDIADOS DEL SIGLO XX

En 1940, se da una Reforma Educativa por la que la mayor responsabilidad de la administración de la educación pasa al gobierno central y en menor escala a las municipalidades y escuelas privadas. Para ese año, funcionaban a nivel nacional 1,149 escuelas atendidas por 2,299 maestros. La matrícula en tales escuelas fue de 102,042 alumnos. Y para esa época existían 96 escuelas municipales rurales, dependientes de las alcaldías de grandes ciudades. Aparecen también, unas 155 escuelas privadas de kindergarten, primaria, Ciencias y Letras, Comercio y 1 Normal, de las que el gobierno aprobaba planes de estudio y docentes. Entonces no existía el Ministerio de Educación como tal, sino que la educación era dirigida por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Para 1941, el presupuesto de educación ascendía a 2.2 millones de colones. La mayor parte de edificios escolares eran casas alquiladas.

En 1941, con el Gobierno de Hernández Martínez se opera una reforma educativa, con medidas definitivas de centralización. Se dicta la nueva Ley Orgánica de Educación Pública con la que se crea el Ministerio de Instrucción Pública y se establece que “ese Despacho tendrá el derecho exclusivo de mantener el control de la función educacional y cualquier otra autoridad individual o colectiva sólo podrá cooperar en la conservación, engrandecimiento y distribución de la cultura nacional.”

Con aquella reforma, se elevó el grado de centralización y control de los docentes hasta en el aspecto sanitario, exigiéndoles a los maestros exámenes anuales de salud para poder impartir sus clases. Y no existían prestaciones para los maestros. Los maestros reclamaban una mayor descentralización educativa.

A partir de 1948, con el derrocamiento de Martínez, y ya en el Gobierno encabezado ´por Oscar Osorio, se comienza a hablar de la educación para el desarrollo y efectivamente se dio un avance en el gasto y la cobertura educativa; se incrementó la infraestructura escolar; se introdujo el sistema de escuelas experimentales y renovadas con nuevas metodologías didácticas y de organización escolar. Se fundó la Escuela Normal, la Escuela de Trabajo Social y las Escuelas Normales Rurales de Izalco y Suchitoto.

En los años sesenta, se da otra reforma educativa, resultado de la estrategia de promoción al desarrollo impulsada por la Alianza para el Progreso (ALPRO) bajo la Presidencia de John F. Kenedy de los Estados Unidos, en el fondo, para evitar estallidos revolucionarios. Con la reforma, se adoptó un modelo de currículo común centroamericano y la producción de libros para la educación primaria y el incremento de construcciones escolares. El programa incluía dotación de alimentos a las escuelas por parte del Gobierno de Los Estados Unidos. 

REFORMA DE 1968

De 1968 a 1972, se lleva a cabo una de las reformas educativas más importantes en el Salvador, impulsada por el Ministro de Educación Walter Béneke, en la Administración del  Presidente Fidel Sánchez Hernández.

La reforma del 68, abarcó cambios estructurales a nivel de estudios generales, expansión de la Educación Básica ampliando su cobertura, extensión de la Educación Básica de seis a nueve años, diversificación de la Educación Media, reforma curricular, televisión educativa, infraestructura escolar, bienestar estudiantil, bienestar magisterial, reforma administrativa, fundación de la Ciudad Alberto Masferrer, fundación de la Escuela de Educación Física y del Instituto Tecnológico Centroamericano.

Tuve oportunidad de ver la serie de documentos de la Reforma, comenzando por el número 1 referente a los fundamentos de la reforma y los documentos de reforma curricular en la educación básica que tenían una elevada calidad.

Béneke señaló en su oportunidad, “que el currículum anterior estaba diseñado para producir “archiveros humanos” y que ese no era el objetivo de la nueva Reforma. Véase para mayor comprensión de este aspecto, lo expuesto en el Documento “Los Límites de la Reforma Educativa en El Salvador”, Literal E. Reforma del Curriculum, Opus cit.

En cuanto a uno de los ejes más criticados de la reforma que fue, el establecimiento de los bachilleratos diversificados, debe señalarse que hasta 1974, la Educación Media se limitaba al Bachillerato en Ciencias, Letras y Matemáticas  (Equivalente al Bachillerato Académico de hoy). Y el menú de carreras técnicas de nivel medio se limitaba a la docencia, contaduría y trabajo social en el Ministerio de Educación y en el Ministerio de Agricultura, la carrera de Agrónomo.

Sobre este último aspecto, creo que el tiempo ha dado la razón de que los bachilleratos vocacionales eran necesarios para colocar a los jóvenes egresados frente a mayores posibilidades del mundo del trabajo del empleo y de proseguir con la educación tecnológica y universitaria.

La reforma de 1968,  no incluyó medidas de desconcentración y descentralización educativas, excepto las supervisorías departamentales. Y es que los cambios propuestos eran muy radicales para la época, frente a situaciones como: docentes en buen número empíricos todavía, que habían estado casi adormecidos y sin prestaciones, según lo escuché en la época por algunos impulsores de la reforma; y existía una gran carencia de centros escolares nacionales con infraestructura propia, etc. etc.

Impulsar una reforma de tal naturaleza, requería de mucho impulso para no detener el proceso y la oposición, especialmente de los maestros. De allí que Béneke fuera muy enérgico, por lo que fue tildado de autoritario y arbitrario y tuvo la oposición de la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños (ANDES) que impulsó huelgas nacionales en 1968 y 1971.  Debe destacarse, que contra la reforma se movilizaron miles de maestros, bajo la dirigencia de la Profesora Mélida Anaya Montes, José Mario López y otros.

Béneke el Ministro, era politólogo, economista, sociólogo, periodista y escritor salvadoreño. Estudió en España, en la Universidad Central de Madrid y en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander. Como escritor, ganó algunos certámenes de literatura y teatro en El Salvador.

Béneke, que fue el principal ideólogo e impulsor de la Reforma Educativa del 68,  había conocido el sistema educativo japonés que utilizaba la televisión para la enseñanza, mientras fue Embajador de El Salvador en Japón de 1961 a 1966.  

Yo mismo pude constatar los efectos de un magisterio muy hostil para llevar adelante la reforma educativa de 1968, especialmente con la puesta en marcha de la televisión educativa que surgió primero con un estudio de factibilidad y después con la dotación de equipos, donados por el Gobierno de Japón.

Como parte de la reforma, a nivel de la Administración Central, el Ministerio de Educación sufrió una total reestructuración. Se creó la Subsecretaría de Cultura y se fortalecieron las Direcciones de Educación Básica, Media y Superior. También se estableció Direcciones de apoyo directo al Despacho Ministerial como la Oficina de Planificación (ODEPOR) y la Oficina de Construcción y Mantenimiento de edificios escolares (COPLACE) que manejó muchos proyectos especialmente con el Banco Mundial y USAID. También se crearon la Dirección de Televisión Educativa, Ciudad Alberto Masferrer, la  Dirección de Educación Física, etc.

Se puede decir, que la Reforma de 1968 vino a modernizar el Sistema Educativo Salvadoreño con innovaciones importantes para la época.

En 1978, se celebró el décimo aniversario de la Reforma Educativa, con un Congreso con amplia participación de entidades educativas nacionales e internacionales, para analizar los logros e impacto de la Reforma Educativa y se produjo un documento base que recogía los avances y las limitaciones de la misma.

MI EXPERIENCIA DIRECTA CON ASPECTOS DE LA REFORMA DE 1968

En 1970, mi primer trabajo fue de colaborador de evaluación, en el Proyecto “Reforma Educativa con Televisión”, auspiciado por al USAID y dirigido técnicamente por el Departamento de Educación de la Universidad de Stanford de los Estados Unidos de América de 1969 a 1972.

El proyecto estuvo dirigido en 1969, por Emile Mc Anany; en 1970 por John Mayo; en 1971 por Robert Hornik; y en 1972 por Henry Ingle.

Después del entrenamiento respectivo, nos tocó al personal nacional como parte de las actividades de investigación y evaluación, aplicar y tabular test de habilidad general y pruebas de las 4 asignaturas a estudiantes; así como encuestas a padres de familia, maestros y alumnos, sobre el avance de la TVE.

El equipo del proyecto, además del Jefe estadounidense que era un Doctor en Educación, estaba constituido por unas 8 personas salvadoreñas entre personal especializado, técnico y administrativo, a tiempo completo; pero también se contaba con una contraparte nacional de unas 7 maestras, más el jefe, ubicados en la Dirección de Televisión Educativa del Ministerio de Educación.

El estudio de investigación- evaluación era de tipo experimental, con grupos de clase tradicionales y con grupos que disponían de la TVE como grupos de control, en una muestra de centros educativos, muy representativa que abarcaba los catorce departamentos, las cabeceras departamentales y ciudades de diferente magnitud e importancia y centros de Educación Básica que tenían hasta  Tercer Ciclo.

El proyecto se proponía: “compilar información sobre el aprendizaje, impacto cognitivo y cambios en estilos de enseñanza. Además iba a medir el impacto de la televisión educativa más allá de la escuela en la producción industrial y el cambio cultural” (Ver Héctor Lindo Fuentes, Op cit)

Los resultados del proyecto demostraron que la televisión educativa, coadyuvaba a un mejor aprendizaje en asignaturas como inglés y ciencias naturales, si mal no recuerdo. Y ello, debido en buena parte, a que los tele maestros y las tele clases que se transmitían en el Canal 10, tenían una mayor calidad que el promedio de clases presenciales dictadas por docentes de los grupos de clase tradicional. Debe decirse, que en el otro canal oficial, el Canal 8, se transmitían programas y películas culturales muy interesantes; pero en el Gobierno de Calderón Sol en 1999, el canal 8 que con los años servía de repetidor del Canal 10, se donaría al Grupo Ágape.

En los centros educativos de la muestra del Proyecto, siempre hubo mucho respeto por parte del personal docente y estudiantil para el personal de Evaluación. El rechazo de los docentes, se tenía principalmente en centros que no disponían de la televisión educativa, y era comprensible, pues los docentes consideraban que poco a poco serían desplazados en el aula por la TVE y los telemaestros que impartían las teleclases.

Debe decirse, que el rechazo permanente a la televisión educativa por parte de los maestros asociados en ANDES, la falta de apoyo presupuestario y  lo obsoleto de los equipos varios años después,  repercutió en buena medida, para que fuera eliminado este medio, como recurso de aprendizaje en 1989; y el canal 10 pasó a ser utilizado para la difusión de programas culturales y de índole gubernamental, como lo es en la actualidad.

MI OPINIÓN PERSONAL SOBRE LA REFORMA DE 1968

En mi apreciación personal, la Reforma de 1968, fue un esfuerzo muy sólido en su diseño e implementación.

La reforma fue apoyada por expertos internacionales y asesores permanentes, de la UNESCO y de Gobiernos amigos, a la mayoría de los cuales vi varias veces en aquel edificio de 8 plantas, ubicado en el centro de San Salvador. También conocí a connotados asesores nacionales como el Dr. José Luis Escamilla y otros.

Cinco años después de implantada la Reforma, tuve oportunidad de tener como jefe directo al Prof. Julio César Rosa Manzano, que apoyó la reforma  curricular como Director de Servicios Técnicos Pedagógicos y después pasó a ser Jefe del Departamento de Planificación en la Oficina de Planeamiento y Organización del Ministerio de Educación (ODEPOR).

La oficina de ODEPOR estaba dirigida por el Arquitecto Carlos Eduardo Heymans y en ella, había un staff importante de técnicos y especialistas de la educación que dieron soporte a la tarea de la planificación educativa, tan en boga en los años setenta y que contribuyeron a que la educación salvadoreña tuviera un salto de calidad.

De 1973 a 1977, se ejecutó el Proyecto “Análisis Sectorial de Educación”  financiado por la USAID. El Proyecto se coordinó y desarrolló en la misma Oficina de Planificación (ODEPOR) y fue dirigido por un Jefe Estadounidense, el Doctor Brandon Robinson; y como Jefe Nacional, el Profesor Rosa Manzano. El Proyecto contrató a técnicos nacionales de entre los cuales, tuve la suerte de trabajar como Administrador.

El Proyecto produjo informes muy interesantes sobre la calidad, relevancia y pertinencia educativas y proyecciones de la cobertura e infraestructura escolar hasta el año 2000. Lastimosamente, aquel esfuerzo se vino abajo con los cambios ocurridos en el Ministerio de Educación en 1979, a raíz del Golpe de Estado y nuevas políticas introducidas por la Primera Junta Revolucionaria de Gobierno que gobernó 2 meses (Nov 1979- Enero 1980) y posteriormente por la Segunda Junta Revolucionaria de Gobierno.

Mi apreciación positiva sobre la Reforma es puramente técnica y no ignora las opiniones a la luz de diversas perspectivas, vertidas en su oportunidad contra ella, por diversos analistas y tanques de pensamiento, como la UCA.

Sin embargo, la televisión educativa, que fue atacada drásticamente en los años setenta, ha cobrado  importancia en la actualidad, como ha quedado demostrado con la pandemia del Covid 19, cuando se está utilizando como un recurso útil para la educación a distancia.

 

 

 

Nota: Este escrito continuará con las reformas de 1980 y 1990.

 

 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

 

1.      Chávez, Joaquín Mauricio, Los Municipios en la historia de la educación en El Salvador, FUNDE,  http://www.repo.funde.org/id/eprint/365/1/APD-67-III.pdf

2.       https://es.wikipedia.org/wiki/Walter_B%C3%A9neke

3.      Los Límites de la Reforma Educativa en El Salvador”,   https://www.cee.edu.mx/rlee/revista/r1971_1980/r_texto/t_1978_1_04.pdf

4.      Lindo, Hector,   https://www.yumpu.com/es/document/read/23251262/1-la-televisian-educativa-en-el-salvador-como-proyecto-de-la-

 

 



[i] El autor, José Ramiro Velasco, estudió Planificación y Administración de la Educación en el Instituto Internacional de Planificación (IIPE), París, Francia en 1980- 1981; trabajó como Técnico en Planificación, 10 años en la Oficina de Planificación (ODEPOR) (1973- 1982), fue Director Ejecutivo de Cooperación Internacional en el Ministerio de Planificación ( MIPLAN) durante 3 años (1982- 1985); Trabajó como Experto de Naciones Unidas en Guinea Ecuatorial, África (1985- 1988), fue Jefe de Planificación en CONARA, El Salvador (1988- 1989)  y fungió como Director de Cooperación Internacional y de Planificación en el Ministerio de Educación (1989- 1995).