LAS CANCIONES DE AMOR Y DESAMOR
Estamos en los últimos días del mes de
febrero, mes dedicado al amor y a la amistad.
Últimamente, he estado colocando escritos
míos de otros tiempos en Facebook y en mi blog y pareciera que ya no tenemos
ánimos de escribir… Esta vez sacudo un poco la pereza intelectual y trataré de
escribir algo, nada menos que sobre el amor.
Lo primero que se me ocurre, es señalar
cuánto se ha escrito desde siempre sobre el amor, por poetas y por escritores en
diversos ámbitos. Y en ese sentido, cómo no mencionar a los compositores de
música, especialmente de géneros románticos como: boleros, baladas, bachatas, pop
latino, canciones gruperas y por supuesto, de música ranchera, etc
Soy de los que sostengo, que los latinos e
hispanos en general y más los que nacimos hace bastantes años, llevamos el
sentimiento a flor de piel. Eso ha sido fruto de toda una cultura de
afectividad que se le inculca a la persona desde su nacimiento con las canciones
de cuna, las celebraciones de cumpleaños, del día de la madre, etc. Pero
llegada a la adolescencia, la juventud y luego la edad adulta, con tanta canción
de amor y desamor…
Nuestras radiodifusoras, pero también algunos
canales de TV, han sido el medio principal para que nuestra gente guste de esa
música y la demande, llamando en la hora de programas que muchas veces ocupan
horas y días específicos con mucha audiencia.
El fenómeno del enamoramiento que
expresan la mayor parte de las canciones de los géneros citados, puede llevar mucho
de machismo es cierto, especialmente cuando tantas de esas canciones expresan un sentimiento casi
de pertenencia de la mujer y hacen todo
un escándalo, cuando no hay correspondencia o hay infidelidad. En el caso de las rancheras, el pago de ese
desamor termina siendo, las balas, la muerte o el suicidio…
Pero no todo es tan negativo, hay
canciones bonitas desde mi punto de vista, aún en el género ranchero que
expresan amor del bueno, como dirían los mexicanos. Las hay que son verdaderos
poemas de amor, como algunas de José Alfredo Jiménez, uno de mis compositores
preferidos. Esas canciones no hay duda que las hizo el autor, inspirado en un
amor casi de entrega y casi de locura, como es el caso de: “Paloma querida”,
“Qué bonito amor”, “Un mundo raro”, “Amanecí en tus brazos”…
Veamos como ejemplo, algo de las letras
de algunas de esas canciones:
Paloma Querida
“Por el día que llegaste a mi vida/paloma
querida me puse a brindar,
y al sentirme un poquito tomado/pensando
en tus labios me dio por cantar.
Me sentí superior a cualquiera/ y un puño
de estrellas te quise bajar…”
O esta otra,
Qué bonito amor
“Qué bonito amor/ qué bonito cielo
qué bonita luna/ qué bonito sol.
Qué bonito amor;/yo lo quiero mucho/
porque siente todo, /lo que siento yo…”
Puedo decir también, que en otros casos, José
Alfredo expresa la nostalgia y el lamento por el amor perdido, como en las
siguientes canciones: “Ojalá que te vaya bonito”, “Si nos dejan”, “La media
vuelta”. Veamos en detalle las frases de esas canciones:
Ojalá que te vaya bonito
Ojalá que te vaya bonito/ojalá que se
acaben tus penas;
que te digan que yo ya no existo/ que
conozcas personas más buenas.
Que te den lo que no pude darte/aunque yo
te haya dado de todo
nunca más volveré a molestarte/te adoré,
te perdí, ya ni modo…”
La media vuelta
“Yo quiero que te vayas por el mundo/ y
quiero que conozcas mucha gente;
Yo quiero que te besen otros labios/ para
que me compares hoy como siempre.
Si encuentras un amor que te comprenda/ y
sientes que te quiere más que nadie
entonces yo daré la media vuelta/ y me
iré con el sol cuando muera la tarde…”
De lo expuesto, podemos concluir que las canciones
populares románticas han ayudado a
mantener el amor o el desamor, que son dos caras de la misma moneda; o dicho de
otra forma, han servido para la
inspiración de los autores y cantantes, pero también para la vivencia de
momentos felices o tristes en la vida de cada quien que las escucha.
Ojalá que quienes leen este escrito,
estén pasando por los momentos bonitos, cuando el amor se mantiene encendido
como una luz que nos ayuda a ser más felices.
¡Qué viva el amor!
Ramiro Velasco, febrero de 2026.

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